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8 April 2026

El Faro de Elbow Reef

Desde Cayo Manjack navegué durante media hora fuera del mar de Abaco en el Oceano Atlántico. Lo hice porque las aguas del mar de Abaco son poco profundas. Hay un banco de arena tras el Cayo Ballena. Lo hice un día tranquilo y con el motor.

Me quedé en Cayo Guana unos cinco días mirando las puestas de sol.

Puesta del sol con velero, Cayo Guana, Abaco, Bahamas

Tras una navegación tranquila de unas doce millas náuticas, llegué al puerto de Marsh Harbour. Acá pude renovar las viandas en un supermercado y rellenar los tanques de agua, gasóil y supergas.

Brisa navegando a vela, con brisa ligera, sobre agua turquesa

La zona todavía está recuperandose del huracán Dorian a principios de septiembre de 2019. Noto que todos los techos y gran parte de los edificios son nuevos. El huracán devastó las Abacos con vientos de trescientos kilómetros por hora y una marea siete metros por encima del nivel del mar. Las mareas normales en esta zona son de menos de un metro.

Casa con techos nuevos en el puerto de Marsh Harbour, Bahamas

En Cayo Guana y Marsh Harbour aproveché los ratos libres para completar la cubierta de la bosilla en la que se coloca la tapa deslizante. Llevaba más de cinco años navegando sin haber completado esta tarea. Me parecía prudente terminarla antes de navegar a Bermudas. Si me pilla una ola por la cubierta, esto asegura que no entre agua en la cabina bajo la tapa del paso de popa. Espero que sirva.

Cubierta de la bosilla en la que se coloca la tapa deslizante

Salió de Marsh Harbour el viernes antes de La Pascua para navegar con viento bonancible hasta el fondeadero situado fuera de Hope Town, detrás de Elbow Cay. Allí hay un faro que quería visitar.

Una hora después de mi llegada, llegó una goleta de tres mástiles y fondeó cerca de mí. Ver la goleta con el faro me alegró mucho. La goleta es una goleta de poco calado construida en acero, con deseño de Thomas Colvin. La quilla de poco calado se puede extender para mejorar el rendimiento en ceñida en aguas más profundas Una familia vive en ella. Navegan por aquí en invierno y vuelven con el velero a Cape Cod, en Nueva Inglaterra, en verano.

Lo compraron como salvamento después del huracán Dorian. Recuperaron los mástiles del fondo llano del mar. La razón del extremo ángulo de inclinación de los mástiles es que los usan para izar la carga por tangones desde los bodegas del barco. Sin embargo, esta versión está equipada con salones, no con bodegas.

Con este velero han navegado hasta Puerto Rico y la República Dominicana. Me parece muy adecuado para la navegación en alta mar.

Faro y Goleta, Hope Town, Cayo Elbow, Abaco, Bahamas

El faro de Cayo Elbow se construyó en 1863. La luz actual se construyó para otro faro a principios del siglo XX. Lo instalaron en este faro alrededor de 1936. La lámpara está fabricada en bronce y cuento con lentes de Fresnel de primer orden. Esto significa que tiene distancia de foco de 92 centímetros y un diámetro de 2,59 metros. Pesa 3500 kilogramos. Flota sobre un baño de mercurio para que gire con poco frotamiento. Yo podría moverlo con la yema de los dedos.

La luz es una linterna de queroseno. Tiene una alcance nominal de veintitrés millas náuticas. Esta noche, mientras escribo, fondeado cinco millas náuticas al noroeste, puedo ver sus destellos.

Este faro es uno de los pocos que todavía se opera a mano. Tiene un farero que se levanta a menos cada dos horas para dar cuerda al mecanismo que hace girar las lentes y mantener el flujo de queroseno presurizado.

Puerta y vista del faro de Cayo Elbow, Hope Town, Abaco, Bahamas

Está permitido entrar, explorar y subir para mirar los mecanismos y las vistas. Fue posible ver a Brisa fondeado en la bahía llana que hay al oeste del cayo.

Vista del bahía donde Brisa está fondeado, Cayo Elbow, Hope Town, Bahamas

Por el otro lado pude ver el pueblo de Hope Town tras su pequeña bahía congelada. Más allá, vi los arrecifes con las quebradas del océano Atlántico. En esa dirección no hay tierra hasta llegar a las islas de Cabo Verde, a tres mil millas náuticas de distancia hacia al este.

Vista del pueblo Hope Town y el océano Atlántico, Cayo Elbow, Bahamas

Ayer llovió con fuerza durante unos minutos por la tarde. Intenté capturar la calidad de la superficie del mar en esta foto. A pesar del viento, la lluvia lo deja más liso, sin ovejas ni olas que se rompan. Parece una alfombra o un peluche. Es divino.

Lluvia sobre la superficie del mar

En este momento estoy fondeado al abrigo del Cayo Man-o-War, con vientos de veinticinco nudos sacudiendo el velero, empujándolo de un lado a otro. Tengo veinte brazos de cadena extendidos, con dos brazos de profundidad del agua. Si no hay ningún punto débil, estoy seguro de que la alarma de la ancla me avisará si se mueve fuera del radio de la ancla. Así podré dormir tranquilo. Pah! Si solo… El viento aúlla.

De verdad, tengo la cadena nueva, renovada en Carolina del Norte. No obstante, prefiero las noches tranquilas como la de la foto anteanoche. Son las noches más comunes, por suerte.

Brisa fondeado sobre el mar tranquilo, Cayo Elbow, Abaco, Bahamas

Esta mañana, una mañana tranquila, abrí un paquete de nueces que compré en Montevideo y llevé conmigo. La nostalgia me ahoga durante un minuto. Hoy necesitaba poner la música uruguaya y tomar mate. Me encanta especialmente en este momento la canción «Memorias del Olvido» de No Te Va Gustar. No sé por qué. Me afecta mucho en esta época de mi vida.

Me he distraído escribiendo estas historias. Un abrazo fuerte.

categorías: bahamas
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