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Aventuras del velero Brisa navegando rumbo a Uruguay
9 August 2021

Timón de viento

En Brisa tenemos cuatro métodos para poner la proa en la dirección que queremos ir. El primero es el ajuste de las velas. Con las velas en equilibrio, en algunas amuras de navegación, el velero permanece en un rumbo constante. En otras amuras, no permanece tan estable, pero no requiere mucho esfuerzo del timón para que el velero se quede en su curso.

Timón de viento en la popa de Brisa

El segundo método de manejar consiste en que el navegante gobierne el timón. Quizá pienses, “¿el navegante no es siempre quien manda el timón?” Claro que no. Hay cosas para hacer en la parte de adelante con las velas o las drizas. Hay cartas que consultar. Además, el navegante necesita comer y descansar.

Para navegar cuando el navegante no gobierna el timón, tenemos un piloto automático electrónico y un timón de viento.

En Brisa llamamos el piloto automático, “Otto,” como en la película cómica Estadounidense de 1980, “Y, ¿dónde está el piloto?”. Otto es muy firme con el timón. No lo deja moverse mucho. Hace ajustes precisos y minúsculos. Con olas de aleta queda el timón tan firme que el velero oscila y se mece a veces más violentamente de lo que necesita.

Pero Otto es muy confiable. Solo hay que tener electricidad para que opere. En especial, cuando avanzamos a motor, Otto es el rey de los timoneles. Se queda perfectamente con el rumbo sin variación.

Sulu manejando el timón

Encima de todo, tenemos el timón de viento. El timón de viento, que se llama “Sulu”, como el timonel del nave estelar Enterprise, es el tipo servotimón fabricado por Scanmar, con marca “Monitor.” Una paleta en el aire mueve a un lado o otro cuando no está alineada con el viento. Cuando se mueve, se gira un ala vertical, como una pala en el agua. Cuando el ala gira, el agua se puse hacia un lado o al otro. El ala mueve con la fuerza del agua, lo cual es veinte veces más poderoso que al aire. De esta manera, la paleta, bien veloz y sensible al viento; magnífica la fuerza de sus movimientos veinte veces más fuertes.

Cuando el ala se mueve en el agua, tira el timón por un par de cuerdas que pasan por un sistema de motones.

Sulu es suave. Cuando una ola presiona el timón, Sulu lo deja mover un poco. Con más movimiento, se pone más resistencia. Cuando una ola alcanza la embarcación por la popa y el velero se desvía hacia la ola, Sulu responde inmediatamente para corregir, iqual que un navegante, y muchas veces mejor.

Las cuerdas del servotimón conectado al caño

Cuando el viento cambia, Sulu lo sigue. De este manera el velero continúa navegando con las velas bien ajustadas. Esto es bueno porque el velero mantiene su avance. Con cambios pequeños del viento, ráfagas y borneos Sulu puede timonizar el velero con más atención que un ser humano. Por otro mano, si el viento cambia mucho el velero puede navegar por un rumbo imprevisto. El navegante debe estar atento al rumbo cuando Sulu está a cargo del timón.

Otto siempre mantiene el rumbo ajustado. Los cambios en el viento se anuncian cuando las velas se quejan de que no están bien ajustadas. Esto indica claramente al navegante los cambios del viento, pero si el navegante no presta atención, Otto puede trasluchar las velas o enfachar proa al viento.

Brisa navegando de través a estribor

De todos los métodos de timonear, nuestro favorito es darle el timón a Sulu, el timón de viento. Cuando Sulu gobierna el timón bien ajustado y con velas bien ajustadas, el velero vuela por el mar con todas las fuerzas en balance. Sentarse en la bañera para sentir el velero navegando así es como pasear en una alfombra mágica. Nos relajamos y miramos al mar. Los millas náuticas pasan por la popa.

categorías: navegación - equipo - timón